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1.3.2.5. OTITIS MEDIA AGUDA

Definición: Es la inflamación de la mucosa de la trompa de Eustaquio (canal estrecho que conecta la parte interior del oído con la parte posterior de la garganta), del oído medio y a menudo también de las celdillas mastoideas.

Se presenta con mucha mayor frecuencia en niños, debido a que en ellos la trompa de Eustaquio se encuentra más horizontal, es más corta y ancha que en los adultos, lo que facilita el acceso de infecciones del tracto respiratorio superior; es decir, fosas nasales, rinofaringe y orofaringe.

CAUSAS

Las causas más frecuentes son:

  • Algunas enfermedades de la infancia.
  • Ciertas condiciones alérgicas.
  • La obstrucción de la trompa de Eustaquio por presencia de tejido linfoide, siendo ésta una de las causas más frecuentes durante la infancia.
  • Presencia de paladar hundido. Hasta el 50% de los niños con esta malformación congénita desarrollan otitis media de manera recurrente.
  • Procesos adenoideos, rinofaringeos y óticos recidivantes en los niños suelen ser causas que favorecen la otitis media aguda.
  • Contagio escolar.
  • Natación.

TIPOS

Dependiendo de las características clínicas pueden ser:

1.3.2.5.1. OTITIS MEDIA SEROMUCOSA

También conocida como otitis media con tímpano cerrado.

Definición: Es una otitis del oído medio que cursa con presencia de una secreción fluida, aguada e incolora en el espacio del oído medio, pero sin presentar los síntomas típicos de una infección aguda y con integridad de la membrana timpánica.

En aquellos pacientes adultos a los cuales se les ha diagnosticado una otitis media seromucosa unilateral, que no ha mejorado durante dos semanas con un tratamiento convencional, es necesraio descartar la presencia de un tumor nasofaríngeo.

Causas

La causa más habitual de este tipo de otitis es la obstrucción de la trompa de Eustaquio, lo cual provoca una acumulación de secreción en el oído medio, siendo por lo tanto más frecuente en lactantes y en niños pequeños que en adultos, por la especial disposición de dicho conducto.

Síntomas

La persistencia de la otitis media aguda o su recurrencia, es la causa mas frecuente de hipoacusia o pérdida de la audición variable o intermitente, durante  la infancia.

Dependiendo del tipo de síntomas que aparecen, de su intensidad y tiempo de duración puede ser: aguda, subaguda o crónica.

Pruebas de diagnóstico

Uno de los problemas que se presenta en el diagnóstico de la otitis media aguda es la ausencia de síntomas obvios, aunque uno de los más frecuentes es la pérdida auditiva, que puede ser intermitente, más o menos severa y, a menudo difícil de detectar en niños pequeños por ser incapaces de explicar sus molestias.

Es importante una detección precoz por parte de los padres, observando un cambio en el comportamiento del niño, el cual parece estar a menudo distraído, poco obediente, e incluso siendo necesario tener que hablarle más alto de lo normal o repetirle las cosas. A nivel escolar puede haber retraso y, en niños más pequeños y en formas más severas puede haber retraso en el lenguaje.

El médico Otorrinolaringólogo será quien lleve a cabo una serie de pruebas de diagnóstico, necesarias para realizar dicho diagnóstico precoz. Entre ellas podemos destacar:

  1. Observación directa del oído medio, mediante un Otoscopio acústico o Reflectómetro, para detectar con precisión la presencia de líquido. Mediante el empleo de un Otomicroscopio se logra una mejor visualización.
  2. Medida de la cantidad y espesor de la secreción presente en el oído medio, mediante el empleo del Timpanómetro. Es un instrumento más preciso para diagnosticar una otitis media seromucosa.

Además de estas pruebas se realizan una serie de pruebas audiológicas, que servirán para detectar la existencia de una posible pérdida auditiva, entre las que podemos destacar:

  1. Audiometría tonal.
  2. Impedanciometría.
  3. Timpanometría.
  4. Prueba de Potenciales Evocados Auditivos.

Tratamiento

El tratamiento se establecerá en función de la causa o causas responsables de la obstrucción de la trompa de Eustaquio y, de la persistencia de la secreción en dicho conducto.

a. Tratamiento no quirúrgico - Tratamiento farmacológico

Inicialmente siempre se debe establecer un tratamiento farmacológico con diferentes fármacos a valorar por el médico Otorrinolaringólogo, como pueden ser: antihistamínicos, descongestivos orales, corticosteroides intranasales, mucolíticos, antibióticos, etc.

b. Tratamiento quirúrgico

Si después de instaurado el tratamiento farmacológico la presencia de líquido persiste, se debe evaluar la pérdida de audición y, si ésta es significativa se realizará según cada caso concreto:

b.1. ADENOIDECTOMÍA

Se practicará en aquellos casos, sobre todo en niños, que presenten una hipertrofia importante de las adenoides, con el fin de restaurar el adecuado funcionamiento de la trompa de Eustaquio. Esta técnica puede proporcionar una mejora temporal aunque es frecuente que vuelvan a desarrollarse de nuevo, siempre que persistan los procesos catarrales.

b.2. MIRINGOTOMÍA Y COLOCACIÓN DE DRENAJES TIMPÁNICOS

Se realiza una aspiración del líquido que está en la trompa de Eustaquio y, se inserta un drenaje timpánico, para permitir la ventilación del oído medio y reducir temporalmente la obstrucción de la trompa de Euataquio. Los drenajes caerán solos entre 2 meses y 2 años, según cada caso concreto.

Los tubos de ventilación timpánica estarán indicados siempre que haya una sordera importante, que no se recupera con tratamiento farmacológico.

La mejoría suele ser inmediata aunque este procedimiento no está exento de complicaciones, como pueden ser: timpanoesclerosis y mucho menos frecuentemente perforación timpánica. Dichas complicaciones son más reincidentes cuanto más tiempo permanezcan los tubos “in situ”, lo que sucede cuando hay una mala colocación de los mismos.

1.3.2.5.2. OTITIS MEDIA CON PERFORACIÓN TIMPÁNICA

Definición: Es la ruptura de la membrana timpánica debido a infecciones del oído medio, que provocan un aumento de la presión del líquido en dicha zona.

La membrana timpánica, que separa el oído externo del oído medio, vibra cuando es golpeada por las ondas sonoras, de manera que si el tímpano sufre daños se interrumpe el proceso auditivo. También actúa como una barrera, evitando que materiales externos y bacterias penetren en el oído medio; pero si está perforada, ya no ejerce su función pudiendo causar frecuentes infecciones de oído.

Síntomas

La persistencia de la otitis media con perforación timpánica, es la causa mas frecuente de hipoacusia o pérdida de la audición variable o intermitente.

Dependiendo del tipo de síntomas que aparezcan, de su intensidad y tiempo de duración puede ser: aguda, subaguda o crónica.

Pruebas de diagnóstico

El diagnóstico de la otitis media con perforación timpánica lo llevará a cabo el médico Otorrinolaringólogo, mediante la elaboración de una historia clínica o Anamnesis, para lo cual hará al paciente una batería de preguntas que le ayudarán a determinar la posible causa de dicha otitis.

La historia clínica se completará con un examen físico del paciente, que incluye un estudio detallado de los oídos u Otoscopia. Esta prueba consiste en una exploración mediante un instrumento llamado otoscopio, que sirve para examinar el conducto auditivo externo y evaluar también el oído medio a través de la visualización directa del tímpano y de la membrana timpánica.

Además, el médico especialista puede solicitar una serie de pruebas de diagnóstico, que complementen el estudio anterior, como pueden ser:
  1. Audiometría Tonal.
  2. Timpanometría.
  3. TC de la cabeza. Se solicita cuando se sospecha la existencia de una fractura o tumor.
  4. Radiografía de la cabeza.
  5. RNM de la cabeza.

Tratamiento

Los objetivos del tratamiento son, en general, aliviar el dolor y prevenir la infección, aunque lo normal es que en dos meses el tímpano perforado tienda a recuperarse por sí solo.

a. Tratamiento no quirúrgico

En la mayoría de los casos el problema se soluciona con tratamiento farmacológico, para lo cual el médico Otorrinolaringólogo prescribe antibióticos para prevenir o tratar una infección ya existente y, analgésicos para aliviar el dolor.

Es fundamental mantener el oído seco y limpio mientras se recupera el tímpano, evitando que el agua penetre durante el baño, ducha, etc.

En algunas ocasiones y si el especialista Otorrinolaringólogo lo cree necesario ,puede proceder a colocar un parche de latex o de goma sobre el tímpano para intentar su cierre.

b. Tratamiento quirúrgico

Tan solo en aquellos casos en que el tímpano no se regenera por sí solo, es necesario recurrir a una intervención quirúrgica denominada MIRINGOPLASTIA.

 
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