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1.3.1.1. HIPERSENSIBILIDAD AL SONIDO
Definición: Trastorno auditivo que se caracteriza por una incapacidad o dificultad para tolerar los sonidos comunes externos, incluso cuando éstos son normales.

Existen diferentes tipos de Hipersensibilidad al sonido, que se pueden clasificar en:

1.3.1.1.1. RECLUTAMIENTO COCLEAR

Definición:
Consiste en la percepción, por parte del paciente, de los incrementos de ciertos niveles de volumen sonoro, mucho más rápidamente que una persona normal. Este trastorno casi siempre acompaña a las hipoacusias de percepción.

Mientras que en el reclutamiento tan solo los sonidos de volumen elevados molestan, en la hiperacusia puede molestar cualquier sonido.

1.3.1.1.2. MISOFONIA

Definición: Es la sensación subjetiva por parte del paciente de molestia ante el sonido, pero sin provocar miedo extremo.

1.3.1.1.3. FONOFOBIA

Definición: Es una condición mental donde el paciente siente un miedo extremo o fobia a ciertos sonidos que asocia a “algo malo”.
Debido a dichos pensamientos el paciente va a percibir estos sonidos mucho más intensos de lo que son en realidad.

1.3.1.1. 4. HIPERACUSIA

Definición: Es la disminución del umbral de tolerancia a sonidos habituales y naturales del ambiente, o bien una respuesta exagerada e inapropiada a sonidos que no son molestos para una población sana.

Normalmente el paciente percibe sonidos de volumen normal como si fueran muy intensos y, frecuentemente presentan una audición normal, es decir: sin hipoacusia.
Estos pacientes suelen presentar unas pruebas audiométricas perfectamente estándares, con unos umbrales auditivos normales, pero con un umbral de sensibilidad al sonido disminuido. En general, el nivel de confort para el sonido suele estar alrededor de los 100 dB, mientras que los pacientes con hiperacusia presentan un disconfort con niveles de 40 dB o menos.

Este tipo de patología puede presentarse lenta o repentinamente, de manera que el sujeto se encuentra ante la situación de que los sonidos habituales, de repente se vuelven elevados, dolorosos y hasta intolerables.

La hiperacusia puede aparecer en:

  • Personas con audición normal.
  • Pacientes con audición levemente disminuida o con hipoacusia perceptiva ligera.
  • Pacientes con hipoacusia moderada, aunque es menos frecuente.
  • Pacientes que tienen acúfenos de tipo severo.

No se conoce exactamente la prevalencia de esta patología, aunque según estudios realizados se ha comprobado que existe una importante correlación entre la hiperacusia y los pacientes que padecen acúfenos o tinnitus, así como entre la hiperacusia y los niveles de disconfort auditivo. Además se ha evidenciado, que la mayoría de los casos de tinnitus e hiperacusia están asociados a la pérdida de audición.

CAUSAS

No se conocen con certeza las causas ni los mecanismos fisiopatológicos que determinan la hiperacusia, pero se sabe que el ruido es un importante factor desencadenante, por lo que se puede prevenir y evitar, protegiendo el oído ante un sonido intenso.

Existen diversas teorías que intentan explicar los motivos desencadenantes de esta hipersensibilidad, como son: alteraciones en la amplificación y regulación de las células ciliadas externas cocleares o bien alteraciones en la regulación a nivel central de la vía auditiva, de manera que se activa de forma secundaria el sistema límbico, lo cual a su vez genera un abanico de reacciones psicoemocionales.

SÍNTOMAS

Los síntomas más frecuentes son:

  • Aparición de Acúfenos o Tinnitus. Según datos estadísticos, la prevalencia de la hiperacusia es mucho mayor en aquellos pacientes que tienen acúfenos.
  • Sensación de plenitud o de saturación de los oídos, e incluso de dolor interno.
  • Importantes trastornos del sueño.
  • Cambio de humor e irritabilidad.
  • Incremento del estrés.

PRUEBAS DE DIAGNÓSTICO

Es muy importante realizar un correcto diagnóstico de este tipo de patología, ya que puede con el tiempo alterar completamente la paz del paciente, arruinar su vida social y su actividad laboral. La hiperacusia hace que la vida del paciente sea muy difícil de sobrellevar, obligándole incluso a cambiar su esquema de vida. 
Es importante realizar un diagnóstico diferencial entre hiperacusia y otras patologías, como pueden ser: la fotofobia, el reclutamiento coclear, etc.

Como ya hemos comentado, es muy frecuente la combinación de la hiperacusia con el tinnitus, siendo necesario establecer una serie de pruebas encaminadas a poner en evidencia ambas patologías.

El encargado de diagnosticar dicha alteración será el médico especialista en Otorrinolaringología y, que al mismo tiempo tenga, conocimientos sobre Acúfenos e Hiperacusia.
Es importante realizar un cuidadoso estudio de la historia clínica del paciente, conocida como Anamnesis, donde se incluirá una batería de preguntas:

  • ¿Cuándo y cómo se inició dicha hiperacusia?.
  • ¿Qué sonidos son los más molestos?.
  • ¿En qué momentos del día resultan más molestos?.
  • ¿Ha estado expuesto últimamente a algún sonido fuerte?.
  • ¿Ha habido algún cambio importante o acontecimiento en su vida cotidiana?.
  • ¿Qué otros síntomas han aparecido?.
  • ¿Siente ruido o zumbido en el oído?.
  • ¿En qué grado afecta a su vida cotidiana?.

Además dicho dignóstico se ocnfirmará mediant unarealizar una serie de pruebas de diagnóstico auditivas, como son:

  • Audiometría tonal.
  • Test de Umbrales de disconfort auditivo.
  • Test para medición del Reclutamiento coclear.

TIPOS DE HIPERACUSIA

1.3.1.1.1. Hiperacusia Periférica

Definición: Es un tipo de hiperacusia que sucede cuando no funciona correctamente el propio mecanismo que tienne el oído para protegerse contra el ruido.

Normalmente este tipo de hiperacusia aparece después de que el paciente se haya expuesto a sonidos agudos y/o elevados de intensidad.

Causas

Las causas potenciales que pueden producir Hiperacusia Periférica son:

  • Trauma acústico inducido por ruido. Normalmente en estos casos la hiperacusia tiene un comienzo súbito.
  • Traumatismo cerrado de cráneo.
  • Lesión del nervio facial.
  • Ingestión de algunos fármacos.
  • Reacción tóxica a venenos.
  • Accidente de automóvil que puede provocar lesión en el cuello, golpe con latigazo, etc.
  • Asociación con acúfeno de aparición súbita.
  • Uso frecuente de tapones de oídos.
  • Meningitis.
  • Enfermedad de Ménière.

1.3.1.1.2. Hiperacusia Central

Definición
: Es un tipo de hiperacusia que se caracteriza por la incapacidad de tolerar sonidos específicos, que no deben ser necesariamente de elevada intensidad.

En este tipo de hiperacusia los pacientes son afectados por sonidos presentes en la vida cotidiana y, a intensidades que normalmente no afectan al resto de las personas sanas.

Se considera que esta patología se debe a una hipersensibilidad global central al sonido, de manera que las ondas del sonido que llegan al oído interno son sobre-amplificadas en su camino al cerebro o bien por el cerebro mismo.

Causas

Se han propuesto diferentes teorías para explicar estos desórdenes en el procesamiento del sonido a nivel central. En los últimos tiempos se habla de la alteración del metabolismo de un neurotransmisor relacionado con la Serotonina, como causa probable del incremento de la sensibilidad auditiva central

Encontramos la hiperacusia central en las siguientes patologías:
  • Migraña.
  • Depresión. Existe una relación estadística entre hiperacusia, depresión, ansiedad y síndrome obsesivo-compulsivo.
  • Déficit de Vitamina B12.
  • Síndrome de abstinencia a Benzodiacepinas.
  • Síndrome alcohólico-fetal, debido al efecto provocado por el alcohol etílico sobre el feto.
  • Epilepsia desencadenada por la música muy intensa.
  • Enfermedad de Tay Sachs.
  • Estrés post-traumático.
  • Síndrome de fatiga crónica.
  • Síndrome maníaco-depresivo.
  • Niños con autismo.

TRATAMIENTO DE LA HIPERACUSIA

La evolución de la hiperacusia, sea del tipo que sea, es impredecible y dependerá de cada caso en particular. Algunos pacientes van desarrollando una adaptación y tolerancia al sonido, mientras que en otros la situación empeora progresivamente hasta hacerse insoportable.

a. Cuidados y Medidas preventivas

  • Evitar la exposición a ruidos muy fuertes y traumáticos.
  • Proteger el oído con tapones o auriculares. Esta teoría ha suscitado ciertas críticas, ya que hay quién opina que los tapones auditivos privan al sistema auditivo del sonido, por lo que los oídos tratan de compensar amplificando los sonidos débiles y progresivamente se van volviendo más y más hipersensitivos al sonido.
    Adoptar correctos hábitos dietéticos, sobre todo en el caso de hiperacusia por migraña, donde puede resultar muy beneficioso eliminar ciertos alimentos como: chocolate, queso curado, picante, alcohol, etc.
  • Realizar técnicas de relajación tipo: yoga, pilates, etc.
  • La Psicoterapia puede ayudar en el tratamiento de la ansiedad y depresión, logrando así mejorar el componente emocional muchas veces asociado a la hiperacusia.

b. Tratamiento farmacológico

Debido a la reacción psicoemocional con depresión, ansiedad, miedo, etc., asociada a la hiperacusia, el médico ORL puede prescribir fármacos antidepresivos y ansiolíticos, que ayuden al paciente a sobrellevar su sintomatología hasta que esta mejore. Estos fármacos también contribuyen a mejorar el sueño, muchas veces alterado en este tipo de patologías.

Actualmente y por la implicación que se cree que tiene el déficit de Serotonina, se están empleando fármacos que actúan sobre el mecanismo de dicho neurotransmisor, como son los inhibidores de la recaptación de Serotonina: Paroxetina, Fluoxetina, Sertralina, etc..
 
c. Terapia de Desensibilización

Ver Tratamiento de los Acúfenos mediante la TSS

Esta terapia tiene como principio básico: “conseguir la desensibilización al sonido”.
Para lograr este fin, es necesario adoptar dos medidas desde el punto de vista terapéutico:

 Primera Medida

Incluye:

  • Informar al paciente sobre qué es la Hiperacusia y cual ha sido la posible causa desencadenante.
  • Eliminar, mediante un correcto consejo médico, las posibles ideas negativas que el paciente se ha podido hacer a lo largo del tiempo sobre la falta de control, evolución y pronóstico de la enfermedad.
  • Tranquilizar al paciente y hacerle partícipe de las medidas que se van a adoptar  para su curación.

Segunda Medida: Exposición gradual a los sonidos externos de una forma controlada pero progresiva.

Incluye:

  • Evitar el uso de tapones protectores, ya que su empleo continuado puede provocar un incremento de los niveles de intolerancia al sonido. Tan solo se utilizarán en aquellos casos en que el paciente los precise para desarrollar una actividad concreta.

    La Terapia sonora se puede realizar de tres maneras, las cuales pueden combinarse tal y como crea oportuno el médico especialista en Acúfenos e Hiperacusia :
    • Aplicación domiciliaria de un ruido blanco (sonidos de banda ancha oestrecha, sonidos de la naturaleza, etc.), que se administra en forma de CD o MP3. Sobre todo está indicado en el caso de hiperacusias leves y moderadas. Inicialmente el volumen debe ser tolerable por el paciente, para irprogresivamente incrementándolo cada semana hasta alcanzar el límite de intolerancia, aplicándolo dos horas seguidas al día, entre 3 y 6 meses.
      Aunque la respuesta al tratamiento es individual, algunos pacientes consiguen beneficios en poco tiempo, al lograr que se reestablezca la tolerancia al sonido de manera que el sonido ambiente no cause más disconfort, ni dolor.
    • Generadores de ruido blanco, que suena parecido al ruido de estática que se emite cuando el dial se encuentra entre dos estaciones de radio FM. También pueden emplearse generadores de ruido rosa, cuyo ruido que se emplea es similar al sonido del mar.
      Está indicada su utilización en aquellos casos de Hiperacusias severas, cuando los niveles de disconfort son inferiores a 80-85 dB. En un 30 % de los casos se presentan asociadas a acúfenos, siendo necesario tratar primero la hiperacusia.
      Estos generadores producen inicialmente un ruido blanco o de banda ancha a un volumen tolerado, el cual se va incrementando progresivamente incluso por encima de la intensidad del acúfeno. Se deben llevar como mínimo 8 horas al día.
    • Audífonos. Cuando estamos ante hiperacusias moderadas que cursan con pérdida auditiva, es fundamental realizar una correcta Adaptación Audioprotésica, que debe ser lenta y progresiva en función de la tolerancia del paciente
 
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